Las Nubes, motivo fotográfico (Por José Antonio Abellán)

 

En la fotografía de paisaje, las nubes son a veces las aliadas perfectas, convirtiéndose, por ejemplo, en el adorno ideal de esas montañas o aquel pueblecito. Pero también pueden ser el motivo de la fotografía, su esencia, su protagonista, y no sólo un elemento a emplear para mejorar el aspecto general de la imagen.

 

Cabe entender las nubes como actrices que representan sus obras en el cielo, a modo de inmenso escenario, de manera que, no siendo más que diminutas gotas de agua o cristales de hielo suspendidos en el aire, dibujan en él bellas y caprichosas formas. Así, los cúmulos y cumulonimbos, con su desarrollo vertical algodonoso, muestran poderío y fuerza; los cirros o nubes altas, con sus aparentes lentos movimientos y su deshilachado aspecto, transmiten elegancia y sutileza; y las nieblas o nubes bajas, inundan de frío y misterio cualquier paisaje. Tampoco quiero olvidarme de los efectos ópticos que se derivan de la interacción entre el sol, las nubes, y la lluvia; a modo de arcoiris, halos, iridiscencias…

 

Mi enorme atracción hacia todo lo relacionado con la meteorología, en combinación con mi condición de fotógrafo aficionado, determina que la captura de nubes sea una parte muy importante de mi humilde trabajo con la cámara. Me costaría entender la fotografía sin nubes y las nubes sin fotografía, se trata de un apasionante círculo del cual cuesta salir, y mejor aún, no deseo hacerlo.

 

Cumulonimbos, las reinas del cielo.


Burbuja convectiva. Canon eos 20d, Canon 18-55, 55mm (88mm), iso100, f/8, 1/250sg, polarizador, trípode.

“Burbuja convectiva”

 

Fuertes corrientes de aire calido ascendente en medio de un aire más frío y denso, que se materializan a través de una explosiva y turbulenta nube. Fue una tarde de septiembre, época en la que el seco verano suele comenzar a truncarse con episodios de fuertes tormentas. Ese día las nubes de desarrollo vertical crecían con fuerza, siendo capaces de penetrar hasta en los niveles inferiores de la estratosfera, por encima de los diez kilómetros de altura; luego llegarían las tormentas.

 

La foto está hecha desde la Sierra del Picacho, en Cieza, Murcia.

 

 


Detalles. canon eos 20d, tamron 11-18, 13mm (21mm), iso100, f/8, 1sg, polarizador, trípode, espejo levantado, disparo con retardo.

“Detalles”

 

Detalles nubosos de extraordinaria belleza. Las “ubres” colgando de las “reinas del cielo” denotan la presencia de la variedad “mammatus”. Pueden acompañar a la fase madura de una tormenta, o bien indicar el comienzo de su muerte, aunque no siempre se asocian a los cumulonimbos. En este caso estaba amaneciendo, y el sol proyectaba sus rayos desde el este directamente hasta la parte inferior de las nubes.

 

 

 

 

Foto realizada en el Embalse de Alfonso XIII, en Calasparra, Murcia.

 

 

 

 

 

 


Mucho ruido…. canon eos 20d, tamron 11-18, 16mm (26mm), iso100, f/9, 1/200sg, polarizador.



“Mucho ruido…”

 

… y pocas nueces. Este cumulonimbo, o más bien lo que queda de él, corresponde a un día de vientos secos de poniente en el sureste peninsular. En este caso con fuerte inestabilidad, que facilita el crecimiento vertical de este tipo de nubes, pero con tal sequedad en los niveles bajos de la troposfera (capa inferior de la atmósfera, desde el suelo hasta una altura media de unos doce mil metros) que en vez de lluvia sólo pueden desprenderse cortinas de agua que terminan evaporándose antes de tocar tierra (virgas); de ahí el título.

 

Foto tomada desde la Sierra de la Cabeza del Asno, en Cieza, Murcia.

 

 


canon eos 20d, tamron 11-18, 12mm (19mm), iso100, f/13, 1/40sg, polarizador, degradado, trípode, disparo con retardo.

Cirros, acariciando el cielo.

“Suave vestido”

 

Delicadas nubes que parecen vestir al cielo con dulzura. Este tipo de nubes supera en altura a casi todas, habitando los límites superiores de la troposfera, y están formadas por diminutos cristales de hielo, que les proporcionan ese aspecto filamentoso cuando son arrastradas por los fuertes vientos de esas altitudes. Los cirros casi siempre preceden a frentes de lluvia, y en más de una ocasión son un aviso de cambio de tiempo, aunque no siempre es así.

 

La foto es de los Llanos de Cajitán, en el término municipal de Calasparra, Murcia.

 

 

 

 


canon eos 20d, tamron 11-18, 11mm (18mm), iso100, f/5.6, 1/100sg, polarizador.

Filamentos 

 

Nubes lineales sobre un espartal murciano. Estos cirros aislados crearon una bonita perspectiva, con sus formas delgadas y alargadas, disfrutando a la vez de la luz del sol que llena el paisaje de calidez en contraste con el azul del cielo.

 

Foto hecha en el “glacis” de la Sierra del Picacho, en Cieza, Murcia

 

 

 

 

 


canon eos 20d, tamron 11-18, 11mm (18mm), iso100, f/10, 0.3sg, polarizador, trípode, disparo con retardo.

 

“Fin de un episodio”

 

Un frente de precipitación acaba de pasar, en esta ocasión dejando una fina capa de nieve en vez de lluvia. Los cirros, aunque suelen preceder a estos frentes (ya antes se ha dicho), también se les puede ver al final. En esta ocasión la retirada del mal tiempo coincidía con la luz del crepúsculo, ganando la escena en vistosidad.

 

Foto tomada en desde la Sierra del Picacho, en Cieza, Murcia.

 

 

Nieblas, las nubes del suelo.

“Huida”

 

Nubes que abandonan el cielo para bajar al mundo terrenal, superado su techo, el paisaje se magnifica. El enfriamiento nocturno junto a una elevada humedad relativa del aire suelen causarla; el sol se encarga, si puede, de destruirla. En este caso las nubes bajas flotaban sobre las aguas de un pantano, los relieves circundantes se libraban de su frío abrazo.

 

La foto está hecha en el entorno del Embalse de Alfonso XIII, Calasparra, Murcia.

 

 


canon eos 20d, canon 24-105L, 85mm (136mm), iso100, f/11, 1/10sg, polarizador, degradado, trípode, disparo con retardo.

“Borrando el paisaje”

 

La niebla, haciendo suyos los barrancos de la sierra, parece querer eliminar elementos del paisaje. Planos paralelos que se van difuminando ante nuestros ojos. Juegos de luz a contraluz, en la salida del sol.

 

Foto tomada en la Sierra del Oro, Cieza, Murcia.

 

 

 

 

 


canon eos 20d, canon 24-105L, 90mm (144mm), iso100, f/13, 1/40sg, polarizador, degradado, trípode, disparo con retardo.

“Donde viven los ángeles”

 

La niebla puede no rozar los valles, sino navegar entre las laderas montañosas, todo depende de dónde se de la combinación perfecta de las variables físicas del aire que favorezca la formación de nubes. Esa mañana soplaba viento húmedo procedente del mar; era verano, y en las cumbres, por encima del mar de estratocúmulos (las nubes motivo de esta foto), se disfrutaba de un ambiente fresco y agradable, en compañía de los ángeles del cielo.

 

La foto fue realizada desde una de las cumbres de Sierra Espuña, la del Morrón Chico, en Alhama de Murcia.

 


canon eos 20d, canon 24-105L, 105mm (168mm), iso100, f/11, 1/200sg, polarizador, degradado, minitrípode sobre vértice geodésico.

Los colores del cielo


canon eos 20d, canon 24-105L, 88mm (141mm), iso100, f/9, 1/5sg, polarizador, trípode, espejo levantado, disparo con retardo.

“Erupción cromática”

 

La montaña, las nubes, el sol, la lluvia… todo un complot al servicio del observador, el cielo estaba de mi parte, una mañana intensa en lo meteorológico y en lo fotográfico, una mañana llena de color y emoción. El paso de un frente frío procedente del Atlántico dejaba una luz clara; “El Almorchón” parecía, por breves momentos, expulsar lava coloreada.

 

Foto tomada desde la garita forestal de Cieza, Murcia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


canon eos 20d, tamron 11-18, 13mm (21mm), iso100, f/13, 0.3sg, polarizador, degradado, trípode, espejo levantado, disparo con retardo.

“Senda celestial”

 

Cuando el camino mundano acaba, puede ascenderse hacia el cielo… eso dicen algunas religiones. Fotografiando el cielo pueden encontrarse comparaciones, guardando las distancias. Tras una tormenta de verano, apareció este arcoiris.

 

Foto hecha en la Sierra del Picacho, en Cieza, Murcia.

 

 

 

 

 

 


canon eos 20d, tamron 11-18, 13mm (21mm), iso100, f/13, 0.3sg, polarizador, degradado, trípode, espejo levantado, disparo con retardo.

“Color crepuscular”

 

Aquí no hay arcoiris, pero sí el color del cielo al amanecer. Cuando éste se muestra claro, el rojo aparece intenso al verse las nubes iluminadas en su base por la luz del crepúsculo, antes de que salga el sol. Las tranquilas aguas del embalse reflejaban el colorido cielo. La Llegada de aquel día fue realmente placentera.

 

Foto realizada en el Embalse de Alfonso XIII, en Calasparra, Murcia.

 

 

 

 

El Autor


José Antonio Abellán Balsalobre

Aficionado a la fotografía, y como no, a las nubes. En realidad las nubes llegaron primero, la fotografía se convirtió en una herramienta para mostrarlas. A punto de cumplir 35 años, mi vida está muy ligada al medio natural, por vocación y por trabajo, de ahí que mis fotos tengan casi siempre los espacios abiertos no urbanos como protagonistas, aunque también haya probado con alguna otra faceta. He contribuido, muy humildemente, a la divulgación meteorológica a través de la fotografía, con diversas imágenes publicadas en revistas especializadas y en algún que otro libro, también meteorológico. Participando en concursos de fotografía meteorológica, he conseguido reunir unos cuantos cacharros como termómetros, estaciones meteorológicas… En cualquier caso, más que nada, me quedo con el placer de simplemente fotografiar el cielo, mejor o peor, pero con gusto.